
La herencia del Señor
- 21 abr
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¡Qué momento tan especial vivimos en la Iglesia Las Acacias! Con corazones llenos de amor y esperanza, los padres presentaron a sus hijos ante Dios, reconociendo que cada niño es una herencia del Señor y una misión de amor, paciencia y ejemplo. No se trata de una competencia de crianza, sino de entender que cada vida es única y tiene un propósito especial en Sus manos.
Mientras las manos de la congregación se alzaban para bendecir a estas familias, se podía sentir la fuerza de una comunidad que abraza y educa. No fue solo una oración, sino una declaración de fe donde padres e iglesia se comprometieron a guiar a los más pequeños en el temor del Señor y el conocimiento de Su camino. Al unísono, el "¡Sí, lo prometemos!" resonó como un pacto de fidelidad que trasciende generaciones.
Hoy declaramos que el Señor está al frente de cada hogar representado, transformándolos en lugares de paz y esperanza. Porque al final del camino, nuestra mayor alegría es saber que los niños son de Cristo.







































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